Home -> HISTORIA Y ESTILOS -> Había una vez el diseño...
La historia compleja y sugestiva del diseño comienza en la segunda mitad del s. XIX cuando los muebles en madera curvada permitieron la producción industrial en serie. A principios del s. XX el diseño jugó un papel decisivo en el desarrollo cultural.
Gerrit Rietveld proyectó muebles de forma “depurada”, mientras Marcel Breuer creó la primera silla de acero tubular.
Esta ligereza en las formas ha inspirado sucesivamente a Alvar Aalto, que fue el primero en utilizar la madera multiestrato, y a Jean Prouvé, que comenzó a servirse de técnicas y materiales utilizados hasta ese momento solo por la aeronáutica.
Después de la segunda guerra mundial los diseñadores americanos comenzaron a colaborar estrechamente con la industria. Diseñadores como Charles Eames, Eero Saarinen y Harry Bertoia realizaron modelos que debían ser producidos en serie para decorar las casas americanas. El diseño se convirtió en un elemento de la vida cotidiana.
En aquel largo periodo, en Europa el diseño de la decoración se desarrolló esencialmente en Italia y en Escandinavia. El objetivo era el mismo que en EEUU: hacer el diseño más accesible al gran público. Hans Wegner y Arne Jacobsen fueron los precursores de las creaciones de muebles en madera en los países nórdicos, mientras que los italianos exploraban las posibilidades de un nuevo material, el plástico. La gran versatilidad de estos materiales y el desarrollo de nuevos tipos de espumas permitieron una gran fantasía creativa en los años 60. En estos tiempos el Pop Art representaba una fuente de inspiración y los diseñadores jugaban con las formas y los colores. Los principales representantes de esta tendencia son Verner-Panton y Joe Colombo.
Más tarde, en los años 70, el diseño se hace más radical, oponiéndose a las reglas del Modernismo. Grupos de diseñadores como Memphis o Archizoom enfatizaron el carácter divertido y lúdico de las formas, más que el carácter funcional.
Durante los años ‘80 se observa una búsqueda simultanea de individualismo y de pluralismo que lleva a una diversidad de estilos hasta ese momento inéditos. Phillipe Stark, Ron Arad y Gaetano Pesce son importantes representantes de esta tendencia.
La década de los años ‘90 está caracterizada por una búsqueda de formas y materiales simples pero innovadores. Frank Gehry y Jasper Morrison son dos figuras claves de este periodo. La fantasía continúa siendo, sin duda, un criterio importante en la concepción de las formas, como demuestra el trabajo de Ron Arad y Marc Newson, que a su vez mantienen una preocupación por la funcionalidad y la producción a gran escala. (En la foto Alvar Aalto).










